Como Vivir Para Siempre
(How To Live Forever)
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DeWayne Nichols. All rights reserved
Es una maravillosa y asombrante verdad que Dios hiciera posible que cada persona
(también usted, amado lector) viviera para siempre. Dios ha hecho posible que cada
persona pueda ir al cielo. La Biblia dice: El que quiera, tome del agua de la
vida gratuitamente (Ap. 22:17). Así que, la invitación para ser salvo es para
el que quiera. ¡Esto lo incluye a usted, mi amigo!
Sin embargo, para obtener vida eterna, hay sólo un camino. No hay muchos
caminos, o
varios caminos, ni dos caminos para obtener la vida eterna. No hay un camino
bautista, un
camino católico, un camino metodista, etc. Hay sólo un camino. Jesús le dijo, Yo
soy EL camino, y LA verdad, y LA vida; nadie viene al Padre, sino por mí
(Jn. 14:6).
Una persona no llega a Dios por la iglesia, un sacerdote, un predicador o el papa, es
solamente por Jesús. Jesús dijo: Yo soy la puerta (Jn. 10:9).
También dijo: El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que
sube por otra parte, ése es ladrón y salteador (Jn. 10:1). Así que todo aquel
que trata de ser salvo por otro camino y no por Jesús, es contado como ladrón y
salteador.
Para que pueda tener vida eterna, amigo mío, tiene que venir a Dios por
Jesucristo.
Para llegar a Cristo, usted debe:
(1) Usted es pecador.
El pecado es infracción de la ley (1 Jn. 3:4) y la Biblia dice: Por
cuanto todos pecaron (Rom. 3:23). Es seguro, amigo, que usted ha
pecado, y usted, ahorita mismo puede pensar en algunos pecados que ha cometido.
Pero no sólo es usted pecador.
(2)Usted es un pecador condenado.
Mire, amigo, la Biblia nos dice: La paga del pecado es muerte (Rom.
6:23). Por que somos pecadores, tenemos una deuda, la muerte. Esto incluye la muerte
física, como también el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte
segunda (Ap. 21:8).
¡Qué horrible! Pero la Biblia nos enseña que esto es verdad. Los pecadores tienen
que pagar su deuda, la cual es pasar la eternidad en el lago de fuego.
Habiendo pecado, usted ya tiene esta deuda. Ya ha sido condenado (Jn.
3:18). Somos como un hombre que espera su pena después de haber sido sentenciado a
muerte. Su sentencia ya ha sido declarada - La paga del pecado es muerte
- y está simplemente esperando el día de muerte, cuando la sentencia se lleve a cabo y
sea echado en el infierno por la eternidad. Hay que reconocer estas cosas, amigo, si usted
quiere ser salvo. Usted debe:
- II. Reconocer lo que Dios ha hecho por
usted.
(1) Dios dio a Su Hijo (Jesús) para que muriera por sus pecados.
Jn. 3:16 nos dice cuán grande fue el amor de Dios por nosotros, permitiendo que
Jesús muriera por nosotros en la cruz para que pudiéramos ser salvos.
Como ve, amigo, debemos el precio de muerte por nuestros pecados. Jesús no tenía
pecado (1 P. 2:22), así que no tenía deuda de muerte. Pero Jesús fue clavado en
la cruz del calvario, donde El derramó Su sangre y murió.
Jesús no murió por Sus propios pecados (porque no tenía pecados), pero Cristo
murió por nosotros (Rom. 5:8). Jesús fue nuestro substituto en muerte; El pagó la
deuda por nuestros pecados.
(2) Después de tres días, Jesús se levantó de entre los muertos, probando
que tiene poder sobre la muerte.
Jesús no está muerto; El vive ahorita mismo (Rom. 6:9). Un salvador muerto no
salva. Un hombre muerto (sea Mahoma, Buda, Confucio, etc.) no puede dar vida
eterna.
Jesús dijo ...Porque Yo vivo, vosotros también viviréis. (Juan 14:19).
(3) Porque Cristo pagó por nuestros pecados, Dios nos ofrece el regalo de la
vida eterna.
Romanos 6:23 nos dice que la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo
Jesús Señor nuestro. Así que la vida eterna no se obtiene por el ser buena
persona, por confesarse con un sacerdote, por ser miembro de una iglesia, ni por ninguna
buena obra que pueda hacer. Tiene que ser recibida como un regalo. Jesús pagó el pago
del pecado, por eso, Dios le ofrece a usted la vida eterna como un regalo gratuito
(Rom. 3:24), como don de Dios (Efesios 2:8-9). Ahora usted
debe:
- III. Aceptar el regalo de Dios.
El don de Dios es vida eterna (Rom. 6:23), pero un regalo nunca
será suyo hasta que no lo reciba.
La vida eterna por Cristo Jesús se recibe al:
(1) Arrepentirse de sus pecados.
Jesús dijo; Si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente (Lucas
13:3, 5). Arrepentirse quiere decir: tener un cambio de pensar en cuanto al
pecado, en
cuanto a sí mismo, y encuanto a Dios. Es decir, que está dispuesto a que Dios tome sus
pecados y cambie su vida. Es dejar su camino para tomar el camino de Dios.
(2) Poner su confianza en Jesús para que lo salve y le dé vida
eterna.
La Biblia llama a esta confianza fe y nos dice: porque por
gracia sois salvos, por medio de la fe (Efesios 2:8).
Tener fe es esperar que Dios haga lo que dijo que va a hacer. Dios dijo que lo
salvaría y le daría vida eterna si usted cree y confía en que El lo va hacer.
Amigo mío, si quiere arrepentirse de sus pecados y confiar en Jesús como su única
esperanza de vida eterna, pare lo que está haciendo, incline su rostro, y pida que Jesús
sea su Salvador, que le salve de su pecado, y que le dé vida eterna. Porque todo
aquel que invocare el Nombre del Señor, será salvo (Romanos 10:13).
Si sinceramente quiere, pero no sabe qué orar, puede orar algo semejante a lo
siguiente:
Querido Señor: Soy pecador, creo que moriste por mis pecados y que
resucitaste de entre los muertos; confío en Ti como mi Salvador. Te traigo mis
pecados,
pidiendo que me des vida eterna.
Ahora mismo, amigo mío, si sinceramente le pidió a Jesucristo que lo
salvara, usted
es salvo e irá al cielo cuando muere.
Favor de escribirnos, comunicandonos su nombre y domicilio, si usted fue salvo leyendo
este folleto. Queremos regocijarnos con usted, y también enviarle una carta de ánima,
acompañada de unas instrucciones que enseñan cómo usted puede crecer en su vida
cristiana.
ESCRIBIR A: BATTLELINE TRACT MINISTRIES LIBERTY BAPTIST CHURCH 7421 MARBACH ROAD SAN
ANTONIO, TX 78227
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